El 30 de Octubre durante la Cumbre Iberoamericana el Presidente (no espurio) de México Felipe Calderón Hinojosa hizo una declaración que de inmediato me hizo reflexionar en la cantidad de razón que tenía. Los jóvenes de hoy “no creen en nada” afirmó y ante ustedes mis estimados 4 lectores, les afirmo que así es, aun no existe nada en lo que los jóvenes estemos dispuestos a creer. Después de años y años de existencia la humanidad sigue cayendo en los mismos errores que toda la vida ha cometido; sigue cometiendo los mismos atropellos que siempre ha cometido y sigue fomentando los mismos vicios en los que siempre ha creído. Supongo que en eso nos invita a creer.
“No creen en los políticos, y estoy seguro que no decepciono aquí a nadie, todos los sabemos. No creen ahora en la economía, porque la economía ha fracasado; no creen en el capitalismo que está mostrando sus terribles deficiencias, y no creen tampoco en el socialismo que murió hace rato, antes de que ellos nacieran.”
Lo que usted dice es correcto, pero hizo falta una verdadera explicación a fondo, tal vez en su discurso no quiso o simplemente olvidó remarcar. Los jóvenes no creen en los políticos porque cada final de sexenio tenemos que tragarnos en los noticieros el listado de irregularidades que existen al rededor de los ex-presidentes y ver como evidencían su ansiedad por el dinero por medio de miles de investigaciones que nos dicen que desvió una inmensa cantidad de fondos. No creemos en los políticos porque las promesas de campaña se quedan solo en promesas. Ya va el primer año y aun no elimina la tenencia como lo declaró en la Universidad Iberoamericana, solo le recuerdo que el tiempo se acaba.
No creemos en la economía porque nunca hemos conocido como funciona una economía estable en nuestro país, siempre se ha demostrado que México depende de lo que suceda en Estados Unidos para provocar alguna reacción en la bolsa, en todo caso de creer en la economía, creeríamos en la fortaleza de nuestro país vecino.
No creemos en el Capitalismo porque al igual que el Socialismo, nunca han sido una respuesta social a todo lo que se debe solucionar. Ni el Socialismo ni el Capitalismo han servido de respuesta pues la pobreza y el hambre se siguen existiendo en enormidad tanto en México como en Cuba.
“No creen y si no creen, y se puede debatir acerca de estos sistemas, en lo menos que creen es en las ideologías.”
El no estar de acuerdo en la función de un sistema es lo que provoca el debate y lo que nos lleva a acuerdos basados de diferentes formas de pensar, pero para esto debe existir un espacio para hacerlo, lo cual en México no existe.
“Probablemente no creen muchos en Dios, porque van hacia un siglo de un gran agnosticismo.”
Así es, no creemos en Dios porque no conocemos los milagros, al igual que no conocemos todas las demás cosas que menciona en su discurso. Ser agnóstico es aceptar que mucha gente cree en otras cosas que los agnósticos no creen ¿esta mal eso? O será algo así como libertad de culto.
“Una esperanza para Iberoamérica es lo mejor que podemos heredarle o legarle a una juventud que no tiene asegurado su futuro por culpa nuestra.”
O por lo menos una razón fundamentada para esforzarnos y creer que vale la pena seguir pasando devaluación tras devaluación con el firme objetivo de no vivirla más aunque esto se repita sexenio tras sexenio. A pesar de que no hay carteras de trabajo aun seguimos estudiando licenciaturas o ingenierias. ¿eso no quiere decir nada?
Los jóvenes creemos que podemos y por eso nos esforzamos, denos la oportunidad de sentirnos trabajar por algo que vale la pena y verá que existimos miles de jóvenes que ayudarán sin ningún interés económico.
No es difícil saber que hacer para que Iberoamerica mantenga su existencia como usted dice. Dejenos ser parte de ella y trabajar por ella, si no seguirá siendo solo de ustedes. Los jóvenes necesitan estar incluidos en el sistema y trabajar en desarrollar uno nuevo. Un sistema que funcione y que permita la inclusión social en su totalidad para que en el caso de los mexicanos cuidemos lo que es nuestro. Un hermoso país. FIN