De hace un tiempo para acá se viene desatando una polémica que me gustaría platicar con ustedes mis estimados cuatro lectores. En Venezuela el presidente Hugo Chávez decidió por iniciativa propia este 27 de Mayo, no renovar la concesión para la cadena Radio Caracas Televisión con la frase “No habrá nueva concesión para ese canal golpista que se llamó Radio Caracas Televisión. Venezuela se respeta”.
No renovar una concesión no es precisamente mandar a cerrar a la televisora, pues la televisora puede seguir laborando sin ningún problema. No renovar significa que la televisora no tendrá permiso para utilizar el espacio aéreo para transmitir, me pregunto yo, ¿para que queremos una televisora que no transmita?
Para hacer historia te comento lector que el grupo Radio Caracas Televisión (RCTV), que comenzó a emitir en 1953, fue el primer canal comercial de Venezuela y durante los últimos años se ha caracterizado por ser un acérrimo adversario de las políticas del Gobierno. Aquí es donde empiezan los problemas. Pues El señor Chávez decidió después de mandarle un comunicado a Globovisión, RCTV y a Venevisión que su gobierno no necesita gente que lo critique de manera negativa y resolvió que la televisora no merecía estar más tiempo al aire.
Hace un par de días Hugo Chávez declaró que el cierre de RCTV traería una ventaja, la creación de una nueva televisora comandada por el mismo gobierno venezolano “TEVES” (Televisora Venezolana Social), anuncio que hizo transmitir obligatoriamente por todas las radiodifusoras y televisoras de este país, háganme el condenado favor.
Esto es algo que no tiene que asombrarnos porque desde el momento en el que el Señor se acepta como socialista (“Socialismo o muerte”) renuncia en parte a la democracia. Dice Gonzalo Sichar Moreno en su artículo publicado en Iniciativa Socialista:
“Todavía no ha habido ningún país donde el triunfo de la revolución socialista haya llevado a un sistema democrático.” Y luego el mismo Sichar demuestra que con actitudes como esta no se puede alcanzar el sistema democrático diciendo: “La democracia socialista sólo se consigue ampliando, profundizando la democracia, no suprimiéndola”, que es lo que sucede en el caso de la infortunada televisora.
Hablo en esta situación de democracia estimado lector, porque entre las características de esta se encuentran: la Libertad de expresión y la Libertad de prensa, así como acceso a fuentes de información alternativas a las propias del gobierno, cosa que el presidente en cuestión estaría pasándose “por el arco del triunfo”, esto no puede dejar mas claro que a Chávez no le importa la democracia.
Para el día de hoy en Venezuela se han realizado más de 3 grandes marchas en contra de esta decisión; RCTV lanza en su programación su tema “Un Corazón Que Grita” para pedirle a sus seguidores que los apoyen en esta situación que parece no tener solución y Chávez no da su brazo a torcer, abrá que recordarle que ante una equivocación, solo los estupidos no cambian de decisión.
Cada quien lector (como siempre lo he dicho), tiene su propia perspectiva de las cosas y en mi muy mediocre opinión creo que esa actitud es de una total dictadura al limitar por conveniencia la libertad de expresión (¿De que Fidel Castro lo habrá sacado?). Ya veremos si en estas semanas donde se aproxima “Día Internacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información” el asunto puede volverse más a favor de RCTV y logra que más miradas se dirijan hacia ese cruel acto delictivo que atenta no solo contra la televisora sino contra todos los medios de comunicación que arduamente han trabajado para poder decir claramente las cosas. Esperaremos más avances, mientras tanto, otra naranja.
Desde esta pequeña Atalaya que con esfuerzo he contruido le mando un abrazo fraternal a Selene Ávila (colaboradora de El Universal) de quien tomé una referencia para la columna anterior “Uno de Cinco” y que escribió su comentario en esta su bonita página. Muchas gracias y felicidades por tus columnas con tus tan acertados comentarios.
1 comentario
Mayo 26, 2007 a las 3:00 am
Ya no tienes “cuatro lectores”. Debido a que me sumo al loable esfuerzo que realizas desde tu Atalaya, ahora son “cinco”
Selene Ávila, El Universal