Estimados cuatro lectores, hoy los hago participe de esta celebración que tanto me llena de alegría. He de avisarles que pueden dejar los regalos en la parte de afuera de mi casita de lavanda sin tocar la puerta pues no pienso encontrarme disponible para nadie por lo menos hasta dentro de un mes. Para mis estimados amigos puedo adelantarles que si pensaban hacerme llegar un “Turista Mundial” con motivo de la celebración lamento decepcionarlos pero ya es demasiado tarde, pues mi ejidal compañera la “güera” a quien todos conocen y desconocen se les adelantó. Ni modo, aun quedan varias opciones.
He de compartirles algo que muy pocas veces admito, mi dependencia a diferentes maestros, cada libro que ha pasado por mis manos deja un mensaje que en días como estos trato de recordar para seguir creciendo y que en todos los demás trato de ponerlos en práctica con mis cercanos para compartirles el secreto que guarda cada uno. Hoy que tengo 27 años digo sin temor a equivocarme que lo único que puedo recomendarles es que nunca olviden llevar un libro en sus manos. En ellos, estimados cuatro lectores, podrán encontrar las respuestas a esas decisiones difíciles y de igual manera, sin restarle menos importancia pueden encontrar la belleza de lo cotidiano, lo que esta ahí, siempre ha estado y nunca hemos sabido valorar y aunque a pesar de las criticas no podría afirmar como dicen, que un libro es tu mejor amigo, puedo decirte que es un buen medio para lograr un cambio significativo en nuestras vidas, para cada uno de nosotros existe un libro que puede ayudarnos a dar un gran paso para salir adelante, para entender las dificultades de este mundo, que a pesar de sufrir muchos contratiempos no deja de ser nuestra casa. Si bien es algo que podría comentarles un día común, hoy te lo comparto porque siento la necesidad de decirte que hasta esta edad entendí que el hombre puede crecer de dos formas diferentes: por la edad y por la madurez. La primera no puede detenerse y tarde o temprano llegará, la otra, puede ser que nunca suceda.
Les envido Desde Mi Ejidal hamaca desde donde disfruto nuevamente de “Aura” de Carlos Fuentes (porque la Güera quiere que se lo explique), en compañía de la Catrina (quien tiene muchas preguntas acerca de la nueva planta carnívora que fue regalo del Mike) y del Rambo (a quien le he perdonado momentáneamente sus atropellos) un fraternal saludo.
En honor a la celebración les comparto uno de los poemas que en este buen comienzo como lector han beneficiado mi perspectiva es de Francisco Luis Bernadéz y espero sea de su agrado:
Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,
Si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido
por lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.
FIN
1 comentario
Julio 11, 2007 a las 6:18 pm
te felicito por tu cumple aunque sea tarde, escribes muy bien y dudo mucho que sean cuatro lectores los que tienes, desde este lado del charco aunque no lo creas como tu dices por ahi “el primer mundo” que cuando lo conoces parece mas de cuarta que de primero, en serio no he conocido todavia a alguien tan especial como tu (escritor, buen amigo, culto….etc) y que ademas con todo y la cultura y la educacion al alcance de sus manos no deje de ser racista y por que no hasta bruto, asi que mi unico comentario es que sigas adelante y sigue escribiendo que a mi me gusta mucho; ahhh estoy de acuerdo contigo lo mejor en la vida es tener los libros cerca y por que no? al alcance de las manos.
Cuidate mucho
YENI